¿Tienes inmuebles en el extranjero y los alquilas o los has vendido? Si tu respuesta es positiva, debes saber que si tu residencia fiscal está en España tendrás que tributar por las ganancias obtenidas.

Puede ocurrir que, como consecuencia del fallecimiento de un familiar con residencia en el extranjero, hayas heredado un piso en Francia, por ejemplo, y decidas venderlo al cabo del tiempo. La venta, por lo general, podría dar lugar a una plusvalía que tendrás que declarar en la autoliquidación del IRPF como ganancia patrimonial.

La valoración de la transmisión del inmueble a efectos del impuesto se calculará teniendo en cuenta los artículos 33 y siguientes de la Ley del IRPF.

La deducción por doble imposición

El problema está en que puede que en el país en el que se encuentre el inmueble, también haya que tributar por la ganancia obtenida en la venta. Para evitar el problema de la doble imposición habrá que analizar la aplicación de los Convenios de Doble Imposición Internacional con el país en el que se encuentra el inmueble y el artículo 80 de la Ley del IRPF relativo a la deducción por doble imposición internacional, que establece lo siguiente:

  1. Cuando entre las rentas del contribuyente figuren rendimientos o ganancias patrimoniales obtenidos y gravados en el extranjero, se deducirá la menor de las cantidades siguientes:
    1. El importe efectivo de lo satisfecho en el extranjero por razón de un impuesto de naturaleza idéntica o análoga a este impuesto o al Impuesto sobre la Renta de no Residentes sobre dichos rendimientos o ganancias patrimoniales.
    2. El resultado de aplicar el tipo medio efectivo de gravamen a la parte de base liquidable gravada en el extranjero. (…)

Ejemplo de venta o alquiler de piso en Francia por un residente en España

Para seguir con el ejemplo anterior, en el caso de Francia, habrá que analizar el Convenio hispano-francés de doble imposición que establece lo siguiente:

  • Lo primero que se debe determinar es en qué lugar se encuentra la residencia fiscal de la persona. Se entenderá que una persona física reside en España cuando se dé alguna de las siguientes circunstancias:
    • Que permanezca más de 183 días, durante el año natural, en territorio español.
    • Que radique en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos.
    • Que residan habitualmente en España el cónyuge y los hijos menores de edad que dependan de la persona física.
  • En el caso en que se obtengan rentas de inmuebles según el artículo 6 del Convenio hispano-francés se podrán someter a imposición en España y en Francia, pero el contribuyente podrá aplicar en España la deducción por doble imposición internacional que hemos visto antes.
  • En el supuesto de la enajenación del bien inmueble, ocurre lo mismo, el contribuyente tendrá que tributar en España y en Francia y se podrá aplicar la deducción por doble imposición internacional.

Como consecuencia de todo lo anterior, es importante analizar cada caso y consultar con un asesor fiscal experto que conozca a fondo la legislación y que realice la autoliquidación del IRPF correctamente para evitar errores o sanciones.