Desde hace tiempo escuchamos hablar de las criptomonedas como una forma de inversión o de pago, entre otros usos, por lo que surgen dudas en cuanto a las implicaciones fiscales que pueden tener. En este artículo queremos hablarte de la tributación de las criptomonedas y de qué ocurre si se hace la declaración fuera de plazo.

¿Qué son las criptomonedas?

En el año 2014 el Banco Central Europe dio la siguiente definición de la criptomoneda: Es una representación digital del valor, que no es emitido por un banco central o una autoridad pública ni necesariamente conectada a un dinero fudiciario, pero es aceptada como medio de pago y puede ser transferido, almacenado o intercambiado electrónicamente.

Entre las criptomonedas más comunes podemos encontrar el bitcoin, pero existen otras como el ethereum o el litecoin.

¿Cómo tributan las criptomonedas?

En cuanto a la tributación de las criptomonedas debemos diferenciar dos casos:

  • Cuando actuamos como inversores
  • Cuando actuamos como generadores de nuevas criptomonedas (mineros)

En el primer caso, es importante considerar que las compraventas de criptomonedas o las adquisiciones de otras criptomonedas pagando, a su vez, con criptomonedas, tributan en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) como lo hacen las acciones o los fondos de inversión. Es decir, tributan como una ganancia o pérdida patrimonial según corresponda.

Por otro lado, en el caso de personas que tengan criptomonedas pero que no trabajen en la minería, y obtengan unas ganancias iguales o superiores a 1.000 euros o pérdidas superiores a 500 euros, deberán presentar el Modelo 100 de la renta.

En el segundo caso, el de los generadores de criptomonedas, estamos ante un supuesto diferente puesto que se trata de personas que se dedican a minar criptomonedas a través de la tecnología denominada blockchain. En España para poder actuar como minero es necesario estar dado de alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) y en la Seguridad Social. Esta actividad económica se declarará en el IRPF como un rendimiento económico.

Además de lo anterior, es necesario analizar cada caso, para ver la tributación en cuanto al Modelo 720 (bienes y derechos en el extranjero), Impuesto sobre el Patrimonio, Impuesto sobre Sociedades o Impuesto de Sucesiones y Donaciones.

¿Qué ocurre si no declaras las criptomonedas?

En el caso en que no declares la ganancia patrimonial que hayas obtenido con las criptomonedas, se puede considerar que has cometido una infracción tributaria que puede ser leve, grave o muy grave, según los casos.

Para declarar esa ganancia deberás presentar una declaración complementaria.

En el IRPF las consecuencias de la no declaración dependen de varias circunstancias:

  • Si la declaración tiene un resultado a pagar o a devolver.
  • Si presentas la declaración de forma voluntaria o si la Agencia Tributaria te ha enviado un requerimiento.

Por ejemplo, si el resultado es a pagar pero la Agencia Tributaria no te ha requerido y presentas la declaración, deberás abonar un recargo que será del 5%, 10% o 20% según el plazo de retraso en la declaración, pero no tendrás que pagar una multa.

Si es la Agencia Tributaria la que te requiere te podrán imponer una sanción de entre el 50% y el 150%.

En el caso en que el resultado de la declaración sea a devolver, la multa será de 100 euros si no hay requerimiento de Hacienda y de 200 euros si lo hay.

Además de lo anterior, es importante considerar las sanciones que se podrían imponer por la falta de presentación del Modelo 720 o de otros impuestos.

Para evitar inspecciones y sanciones de Hacienda es fundamental contar con la ayuda de una asesoría fiscal especializada que te ayudará a hacer la declaración de las criptomonedas y presentarla a tiempo y sin errores.