¿Qué es el Impuesto de Sociedades?

El Impuesto de Sociedades es aquel impuesto de devengo anual que se aplica a las personas​ jurídicas residentes en territorio español, y más específicamente, entre otras, a las sociedades de capital, a las que nos referiremos en el presente artículo.

El Impuesto de Sociedades grava las rentas​ obtenidos por las sociedades de capital con razón de su actividad, y viene regulado en la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades (LIS), y por el reglamento que lo desarrolla.

¿Cuándo se presenta?

Hoy en día, todas las sociedades de capital deben presentar la autoliquidación correspondiente al Impuesto de Sociedades, en un plazo de 25 días, después de los 6 meses siguientes al cierre del ejercicio social. Esto supone que, habitualmente, el Impuesto de Sociedades se presente entre el 1 y 25 del mes de julio del año siguiente al cierre del ejercicio de las sociedades de capital. Es aplicable también para aquellas sociedades que se encuentren inactivas, ya que es una obligación​ tributaria que subsiste, en tanto en cuanto la sociedad cuenta todavía con personalidad jurídica.

Actualmente, el tipo impositivo general de tributación por Impuesto de Sociedades para las sociedades de capital es del 25%. Existen tipos impositivos de Impuesto de Sociedades más reducidos, como el tipo impositivo del 15% aplicable a las denominadas “entidades de nueva creación”. También existen regímenes especiales contemplados en el artículo 29 LIS que atribuyen tipos impositivos inferiores, como serían los aplicados a:

  • las cooperativas fiscalmente protegidas
  • entidades sin fines lucrativos según la Ley 49/2002
  • sociedades de inversión de capital variable
  • fondos de inversión financieros
  • sociedad de inversión inmobiliaria y fondos de inversión inmobiliaria
  • fondos de pensiones, etc.

Los  tipos impositivos se han reducido

En los últimos años, se han reducido sustancialmente los diferentes tipos impositivos del Impuesto de Sociedades, quedando sin aplicación práctica los tipos de “empresa de reducida dimensión” y el tipo de gravamen reducido por mantenimiento y creación de empleo, por quedar todos ellos igualados al 25% del tipo general.

El hecho imponible del Impuesto de Sociedades es la obtención de beneficios por parte de la sociedad al cierre del ejercicio social, y cuyo importe quedará grabado por el Impuesto de Sociedades, en caso que la sociedad no cuente con bases imponibles negativas de ejercicios anteriores que lo compense.

Impuesto Sociedades desde le punto de vista societario

Desde el punto de vista societario, tras el cierre del ejercicio social el 31/12, en el plazo de 3 meses el órgano de administración de la sociedad formulará las cuentas anuales de la misma, que incluyen los estados financieros con el resultado del ejercicio. Posteriormente, y siempre dentro de los 6 primeros meses del año, se celebrará la Junta General Ordinaria de Socios, en la que se aprobaran las cuentas anuales formuladas, y, por lo tanto, el resultado del ejercicio, en base al que se realizará la autoliquidación del Impuesto de Sociedades del ejercicio cerrado. En la misma Junta General, se aprobará por parte de los socios la distribución del resultado obtenido. En ese momento se podrá decidir realizar el reparto de dividendos en favor de los socios del importe remanente, una vez se hayan dotado las reservas obligatorias, y se haya realizado la compensación de las pérdidas de ejercicios anteriores existentes.

Los dividendos serán repartidos a todos los socios en proporción a la participación que ostenten en la sociedad, salvo que se haya establecido de forma diferente en los Estatutos o en Pacto de socios (con el establecimiento de un límite mínimo o máximo al reparto de dividendos, o estableciendo un dividendo preferente en favor de alguno de los socios).

El reparto de dividendos en el momento de distribución de resultados del ejercicio social cerrado, es la forma más habitual de llevarlo a cabo, si bien, existe la posibilidad de realizar la distribución de dividendos en cualquier momento del ejercicio social, a cargo de reservas voluntarias de la sociedad, o con el reparto de dividendos a cuenta del ejercicio en curso, teniendo en cuenta los requisitos y formalidades que esta última opción supone.

En cualquier caso, la sociedad deberá valorar cual de las opciones es la más conveniente, teniendo en cuenta su situación y circunstancias.

Si tienes alguna duda al respecto con el Impuesto de Sociedades. Puedes dirigirte a nuestro equipo de Asesores Fiscales y Legales para resolver tus dudas.

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