Hacienda toma medidas, de nuevo, para evitar el fraude fiscal y la elusión de impuestos y, a finales de enero, publicó el Plan de Control Tributario de 2020 en el que se presta especial atención a las bases negativas en el Impuesto de Sociedades.

¿Qué son las bases imponibles negativas en el IS?

Dentro de las reducciones que regula el Impuesto sobre Sociedades, una de las más importantes es la compensación de bases imponibles negativas.

Las bases imponibles negativas suponen el derecho a compensar el resultado de la declaración actual relativo a las pérdidas de la empresa, en ejercicios posteriores. De esa forma se puede reducir el importe a pagar.

Además de lo anterior, la Ley del Impuesto sobre Sociedades, no establece un límite temporal para esa reducción, pero sí un límite cuantitativo que corresponde al 70% de la base imponible antes de la aplicación de la reserva de capitalización y su integración. Por otro lado, se establece que se podrán compensar bases negativas hasta un millón de euros o la parte proporcional para periodos inferiores a un año.

En el caso de las grandes empresas la disposición adicional decimoquinta del la Ley del Impuesto sobre Sociedades establece unos límites diferentes que se aplican a las grandes empresas en función de su cifra de negocio.

¿Qué comprobaciones va a realizar Hacienda?

El plazo que tiene Hacienda para comprobar las bases imponibles negativas ya compensadas o pendientes de compensación es de diez años.

En función del Plan de Control Tributario 2020 Hacienda va a realizar la comprobación de las bases imponibles negativas ya aplicadas y prestará especial atención a las que están pendientes de compensación durante los próximos años.

Hacienda controlará las reducciones en la base imponible debidas a los gastos, la falta de declaración de ingresos o la creación de estructuras en el exterior que supongan la no tributación de beneficios en España. De esta forma se luchará contra la existencia de establecimientos permanentes no declarados que se beneficien de paraísos fiscales.

¿Por qué contratar a un experto fiscal?

El nuevo Plan de Control Tributario pone el foco en las empresas y, por lo tanto, es fundamental llevar un control exhaustivo de las operaciones que se realizan para evitar una inspección de Hacienda o una posible sanción.

La contratación de un experto fiscal es fundamental para:

  • Controlar que la compensación de las bases imponibles negativas se hace correctamente.
  • Tener a disposición a una persona que conoce a fondo la normativa fiscal.
  • Presentar los impuestos que correspondan en plazo.
  • Evitar inspecciones y sanciones por parte de Hacienda.
  • Ahorrar tiempo y esfuerzo en la confección de los impuestos.
  • Centrarse en el negocio y dejar el día a día de los impuestos en manos de fiscalistas especializados.

En definitiva, se trata de tomar precauciones y de cumplir estrictamente con la ley para evitar sanciones y recargos que puedan afectar a la liquidez de tu negocio y causarte un importante perjuicio.