En muchas ocasiones cuando se necesita un préstamo, para evitar acudir a los bancos, los empresarios cubren con dinero propio los desfases de tesorería de su empresa. En el post de hoy te contamos cómo debes documentar esos préstamos de una manera sencilla y didáctica.

No tiene nada de malo prestar dinero a tu empresa, de hecho es una buena solución para salir de un mala situación de liquidez. Muchas veces es mejor afrontar los problemas con una decisión rápida que esperar a ver que pasa. Por eso es vital que conozcas otras formas imaginativas de sanear un mal momento de liquidez de tu empresa.

Préstamo a la empresa

Cuando una empresa tiene problemas económicos puntuales debe solucionarlos para poder seguir funcionando. Muchas empresas optan por hacer una ampliación de capital porque desconocen otras opciones más interesantes.

El mejor consejo que podemos dar para este tipo de situaciones es que des una póliza a tu empresa. Para ello deberás documentar los prestamos con un único y simple contrato.

Al hacerlo de esa manera podrás disponer del dinero siempre que lo necesites sin tener que hacer cada vez un contrato de préstamo. Es una ventaja que seguro vas a poder aprovechar cuando mejor te vaya.

Intereses del préstamo

Cuando se realizan prestamos entre socios y la sociedad hay que tener mucho cuidado con las condiciones que se pactan. Ten en cuenta que Hacienda ejerce un control muy serio en este tipo de contratos para evitar fraudes.

Es imprescindible que las condiciones sean similares a las que encontrarías en el mercado si acudieras a un banco. Esto garantiza a Hacienda que estás haciendo bien las cosas, pero también deja tranquilos a los socios. No intentes hacer cosas raras. Cumple siempre con la legalidad para evitar problemas indeseados con la ley. Si eres cuidadoso seguro que todo va a funcionar perfectamente.

Pagos del préstamo

Este es otro punto muy importante a tener en cuenta a la hora de establecer las condiciones de pago de un préstamo. Es vital incluir una cláusula en el préstamo indicando que los primeros pagos se dedicarán a cancelar intereses y una vez cubiertos los mismos se cancelará el principal.

No es necesario firmar este tipo de contrato ante notario, ni es obligatorio pagar ningún tipo de impuesto por llevarlo a cabo. Eso sí, deberás presentarlo en la Oficina Liquidadora del ITP de tu comunidad autónomo como exento, para que quede constancia de la fecha y las condiciones pactadas.

En el caso que firmes el contrato como administrador de la sociedad tendrás que solicitar una autorización para que quede constancia de la aprobación de los socios y que las condiciones pactadas no perjudiquen a la sociedad.

¿Qué pasa si no se puede devolver el préstamo?

Para el supuesto en que la sociedad no vaya a poder hacer frente a la devolución del préstamo lo mejor que puedes hacer es convertir la deuda a su favor en capital. De esta manera consigues mejorar la imagen de tu negocio y facilitarás el acceso a un posible crédito bancario.

Para terminar y a modo de resumen, debes firmar un contrato ofreciendo a la sociedad un importe máximo de dinero para que lo vaya utilizando según lo necesite. Sobre todo aplica los intereses del mercado para evitar problemas con Hacienda y los posibles socios.

¿Te ha quedado más claro cómo dar un préstamo a tu empresa? ¿Nos hemos dejado algo importante que quieras puntualizar?

Te invitamos a contactar con nosotros si necesitas ayuda y si lo prefieres puedes dejar un comentario con tus posibles dudas.

Si necesitas saber más puedes consultar nuestro servicio de Asesoría Fiscal.