Para disolver una Sociedad Limitada que haya decidido cesar su actividad, se debe llevar a cabo un proceso de disolución para no seguir pagando el impuesto de sociedades.

Una empresa, a pesar de haber cesado su actividad, tiene que seguir pagando sus impuestos. Da igual que ya no tenga trabajadores o ingresos, debe llevar a cabo el proceso de disolución de Sociedad Limitada, o en su defecto de inactividad (te permite estar un tiempo sin operar pero la puedes recuperar más adelante), para dejar de hacer frente a tus obligaciones tributarias.

Causas que provocan el cierre de una sociedad limitada

Principalmente existen dos motivos para disolver una empresa:

  • Por deudas: en el supuesto de no poder hacer frente a los pagos, ni refinanciar las deudas para seguir operando, hay que disolver al empresa. No existe otra opción, ya que para poder declararla inactiva debes estar al día en todos los pagos.
  • Por cese de actividad: cuando los socios, por el motivo que sea, deciden cerrar la empresa. Solo sería evitable en el supuesto que uno de los socios, o uno nuevo, comprara la mayoría de acciones y decidiera seguir operando con ella. En este caso se puede declarar inactiva y reiniciar la actividad más adelante.

El proceso de disolución de empresa es el mismo para cualquiera de los dos casos. Para cerrar una empresa debes llevar a cabo los siguientes pasos:

1-Disolver la Sociedad Limitada

Para empezar, el administrador debe convocar una junta para aprobar el acuerdo de disolución y hacerlo público. Para que sea público hay que inscribirlo en el registro y sumar a su denominación social “en liquidación”. Este nombre se mantendrá hasta el último día.

2-Liquidar la Sociedad Limitada

Ahora el proceso de liquidación ya esta abierto. El administrador debe dejar su cargo y poner al frente a un liquidador que supervise todo el proceso. El liquidador puede ser quién antes ejercía de administrador, pero debe cesar de su cargo anterior para ser considerado válido.

  • Inventario y balance: el liquidador deberá realizar el inventario y el balance a día en que comenzó la liquidación. No puede alterar ningún dato y debe reflejar la situación real de la empresa.
  • Operaciones: debe terminar con las operaciones en curso y las anteriores para terminar con su actividad. Esto se hace para que la empresa se quede inoperativa.
  • Deudas: abonar las deudas de la sociedad con bancos, socios y demás acreedores. En caso de no poder hacer frente a todas las deudas deberá declararse una suspensión de pagos y empezar un proceso distinto.
  • Bienes: antes de informar a los socios se debe enajenar los bienes que queden en la sociedad.
  • Socios y acreedores: es básico informar del estado en el que se encuentra el proceso de liquidación para que puedan seguir su evolución y asegurarse que todo se esté haciendo bajo la legalidad.
  • Balance final: elaborar un balance final y acordar con los socios una división de los remanentes de la empresa, en el caso de que los hubiera.

Para que sea efectiva, es obligatorio presentar las cuentas anuales tras la liquidación y estar al corriente de pago de los impuestos, tanto el de sociedades como el de transmisión patrimonial y actos jurídicos documentados (1%).

3-Extinguir la Sociedad Limitada

Es el último paso y el que completa la liquidación. Hay que inscribir en el registro la escritura pública de extinción de la sociedad, incluyendo en ella la siguiente información:

  • Balance final de liquidación
  • Listado que identifique a todos los socios
  • Valor de las cuotas de los socios
  • La junta general final donde se aprobó la liquidación y la repartición
  • El plazo para impugnar el acuerdo de liquidación
  • Comprobante de pago de los acreedores o consigna de pago.
  • Comprobante de que los socios han recibido su liquidación o consigna de pago.

Una vez realizados todos los tramites, se envía un copia a Hacienda y ya no se podrá elaborar documentos ni ejercer ninguna actividad.

6 meses después hay que presentar, por última vez, la declaración de impuesto de sociedades y así se dará por acabado el proceso de disolución de tu empresa.

¿Se puede recuperar la Sociedad Limitada más adelante?

No, una vez terminado este proceso ya no hay vuelta atrás. Lo que si se puede hacer es no liquidar la empresa y declararla inactiva.

Esto quiere decir que durante un tiempo no hay que pagar nada y si en el futuro se decide volver a trabajar con la empresa, se puede activar y reiniciar sus actividad.

Si necesitas saber más puedes consultar nuestro servicio de Disolución de Empresas.