¿Tu asesor fiscal de toda la vida no ha sabido crecer con tu empresa?, ¿estás pensando en cambiar? La asesoría fiscal es fundamental para la planificación de tu negocio, pero no solo se trata de que el asesor elabore y presente impuestos, sino de que se convierta en un elemento estratégico de tu empresa. En este artículo te contamos las 10 razones por las que cambiar de asesoría fiscal.

Muchas empresas piensan en cambiarse de asesoría fiscal, pero parece que no encuentran el momento y que vence el “más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer”, sin embargo, ese cambio puede atraer muchas ventajas como el ahorro de dinero y de tiempo.

Según el Informe del Observatorio del Despacho Profesional 2018 elaborado por Sage, los clientes suelen cambiar de asesoría por méritos de asesorías competidoras, el factor precio es relevante pero no es el único motivo.

Razones para cambiar de asesoría fiscal

Si te has propuesto cambiar de asesoría fiscal te proponemos varias razones que puedes valorar:

  1. El uso de las nuevas tecnologías. Para los clientes es fundamental poder consultar la información que manejan sus asesorías, por lo que las nuevas tecnologías, como la nube, pueden ser la clave para elegir una asesoría u otra.
  2. Los servicios ofrecidos. Todas las asesorías fiscales prestan servicios de elaboración de impuestos, pero los clientes buscan algo más: una planificación fiscal adecuada que haga ahorrar y mejorar la gestión.
  3. El precio. Como decíamos antes, el precio es un factor importante pero no el único. Las asesorías deben aportar valor a sus clientes más allá del servicio que prestan.
  4. El asesoramiento proactivo. Un asesor que se adelante a lo que pueda suceder y que sea proactivo es fundamental para tu negocio.
  5. Los errores. Los errores en la asesoría fiscal pueden costar dinero. Por ejemplo, puede ser que un error en una declaración de un impuesto o una presentación de un impuesto fuera de plazo, conlleve una inspección de Hacienda y una sanción. Muchos clientes cambian de asesoría porque comete errores.
  6. La automatización contable. Como parte de la tecnología que hemos citado antes, encontramos la automatización contable, que permite a los asesores automatizar tareas repetitivas para hacerlas más rápido y sin fallos.
  7. La información en tiempo real. Si tienes una duda, le preguntas a tu asesor fiscal y tarda días en contestarte o no te contesta, es importante que comiences a buscar otra asesoría que te mantenga informado y que aclare tus dudas de forma rápida.
  8. Los profesionales expertos. Una asesoría debe poder dar un servicio integral a sus clientes y ese servicio requiere profesionales expertos, con formación y experiencia.
  9. Los canales de comunicación. Cuando no existen diversos canales de comunicación con la asesoría, la relación con el cliente se puede resentir. Sin embargo, cuando se utilizan varios canales y hay siempre una respuesta rápida por parte de la asesoría se genera confianza.
  10. Puedes cambiar en cualquier momento. Muchas personas piensan que para cambiar de asesoría fiscal es necesario esperar a que acabe el año, pero no es así. Se puede cambiar en cualquier momento, simplemente tendrá que haber una coordinación entre la antigua y la nueva asesoría para el intercambio de información.

En definitiva, si estás pensando en cambiar a tu asesor fiscal, es fundamental que valores los aspectos que hemos visto antes de decidir y elijas al asesor que mejor se adapte a tus circunstancias y a tu negocio.